El engaño de las tarjetas revolving: cómo reclamar

tarjetas revolving estafa

Numerosas entidades bancarias ponen a disposición de sus clientes tarjetas de pago aplazado, también conocidas como tarjetas revolving. Son muchos los usuarios que se han encontrado con una deuda acumulada como consecuencia de las compras realizadas y los intereses derivados del uso de estas tarjetas. Algunos juzgados están determinando que estos intereses, superiores a lo normal, pueden considerarse usura. Por ello, lo más recomendable, en caso de encontrarnos en esta situación, es ponerse en manos de abogados especializados que puedan asesorarnos para realizar de forma correcta la reclamación.

Desde Voy a defenderte explicamos en qué consiste este método de pago y de qué manera pueden proceder nuestros clientes en caso de encontrarse en una posible situación ilegal.

¿Qué son las tarjetas revolving o tarjetas de crédito de pago aplazado?

Las tarjetas revolving son un tipo de tarjeta de crédito que permite el pago aplazado en las compras realizadas. El funcionamiento de estas tarjetas es diametralmente diferente al de una tarjeta convencional ya que la devolución del dinero se realiza de forma aplazada mediante cuotas que pueden corresponder a un porcentaje de la deuda existente en cada momento o a una cantidad fija. Los tipos de interés anuales también son diferentes, situándose en cuotas superiores al 20% TAE.


¿De qué forma se devuelve el dinero de las compras?

Para comenzar a usar una de estas tarjetas, el primer paso es firmar un contrato con la entidad bancaria que establece una línea de crédito de entre 600 y 6.000€. Las tarjetas revolving permiten devolver el crédito de diferentes maneras:

- Pago de una cantidad fija

Es el cliente quien fija el importe a devolver de forma mensual, independientemente del gasto mensual de la tarjeta. Si el gasto es mayor al importe devuelto, se acumulará en el crédito dispuesto. Algunas entidades bancarias fijan un importe mínimo a pagar de forma mensual, pero, con este sistema, es posible que, si la cuota establecida es pequeña, no alcance para cubrir ni siquiera el pago de los intereses generados, por lo que la deuda podría ir aumentando exponencialmente.

- Pago de un porcentaje de la deuda pendiente.

El consumidor establece de forma mensual la devolución de un porcentaje del gasto producido, con una cuantía mínima por recibo. Este sistema, empuja al consumidor a entrar en una espiral de deuda continua: cuanto menor es el saldo pendiente, la cuota de devolución disminuye, por lo que el plazo de devolución se alarga.


- Pagar la totalidad del crédito a mes vencido.

Supone hacer un mismo uso que una tarjeta de crédito convencional. La realidad es que muchas entidades no informan de esta posibilidad porque es la que menos beneficios les reporta.


¿Por qué las entidades bancarias no advierten de los riesgos?

Las entidades bancarias no están obligadas, según la normativa, a advertir sobre el crecimiento de la deuda pendiente o los riesgos que entraña fijar una cuota de devolución baja.

El Banco de España recuerda que, una buena práctica financiera, supondría que, para los casos en los que la amortización principal se vaya a realizar en un plazo muy largo, la entidad financiera debería facilitar de manera periódica informes sobre cuánto tiempo se tardaría en abonar la deuda con la cuota establecida en caso de no utilizarse la tarjeta, o cuál sería el importe que debería reintegrarse mensualmente para el pago de la deuda en un año. A pesar de que el Banco de España recomiende estas prácticas, de ninguna forma son obligatorias, y, hasta la fecha, no consta que ninguna entidad las aplique.

¿Qué hago si tengo una tarjeta de pago aplazado?

La mejor recomendación es que, si dispones de una tarjeta de pago aplazado, intentes cancelar la deuda lo más rápido que puedas permitírtelo. Si alguna vez tienes que utilizar estas tarjetas, empléalas para pagar la compra que quieres aplazar, no hagas pagos con ella más allá de lo necesario. En cuanto dispongas de liquidez suficiente, cancela la deuda que tienes contraída.

- ¿Cómo puedo reclamar si considero que he sido estafado?

La Ley del 23 de julio de 1908 sobre nulidad de los contratos de préstamos usurarios, establece en su artículo 1º que “será nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso o en condiciones tales que resulte aquel leonino, habiendo motivos para estimar que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales”.

Desde Voy a defenderte te recomendamos que contactes con nosotros y pongas tu caso en nuestras manos en el supuesto de que los intereses remuneratorios derivados del uso de las tarjetas revolving sean muy elevados o la contratación de dicho servicio se haya realizado sin que la entidad haya informado de forma completa y clara de los pros y contra derivados de su uso. Nuestro equipo de profesionales trabajará para resolver de la forma más rápida y efectiva tu caso.

New call-to-action

Artículos relacionados